lunes, 10 de octubre de 2011

Cap. 5º: "Ya me di cuenta que te perdés en mis ojos, linda".


Llegué al hotel y fui directo a la recepción.
Tu: ¡Hola Óscar! –Saludé al recepcionista. Me llevaba muy bien con él. Era agradable.-
Óscar: ¡Hola ______(tu nombre)! ¿Cómo estás? –Me preguntó alegre.-
Tu: bien, bárbaro, ¿Y tú? –Le respondí de la misma manera.-
Óscar: Bien, por suerte.
Tu: Me alegro. Vengo para cuidar a los niños. –Le recordé sonriendo.-
Óscar: Lo sé. Yo llamé a tu madre. Oye, ¿Te enteraste de lo último? –Me dijo apoyándose en el escritorio para acercarse a mí y poder hablarme más cerca y que nadie escuchara.-
Tu: ¡No! ¿Qué pasa? –Pregunté con intriga acompañada de una gran sonrisa en mi cara.-
Óscar: ¡Tenemos una celebridad en el hotel! –Dijo entre susurros muy emocionado.-
Tu: ¿A si? ¿Quién? – ¡Wow! Una celebridad. ¡Qué emoción! ¿Quién será? ¡Me muero de la intriga!-
Óscar: ¿Prometes guardar el secreto? –Me hizo jurar. Como si no me conociera…-
Tu: ¡Sí! ¡Ya dime! –Le insistí.-
Óscar: ¡Justin Bieber! - ¿QUÉ? ¡Esto no puede ser! Primero en la escuela y ahora en el hotel. ¡Quiero morir!-
Tu: ¿¿¡¡¿¿QUÉ??!!?? ¡Shit! Primero en la escuela y ¿Ahora acá? ¿Qué la vida me odia? – no tuve que haber reaccionado así en frente de Óscar, digo, el no tenía la culpa de mi desastrosa y horrenda vida…-
Óscar: ¿Qué paso?-Me preguntó preocupado. Luego sonó el teléfono, y su prioridad es contestar…- Ya, después me contás, ¿Sí? –Dijo esbozando una gran sonrisa.-
Tu: Ok, yo nunca estuve acá, ¿Sí? –Era por si a caso el gay preguntaba por mí. No quería que supiera que yo trabajaba ahí, y menos que supiera que vivía en frente.-
Óscar: Ya. –Río- Chau _______(tu nombre)- el hombre me dedicó una sonrisa que me daba cierta confianza, y sabía que no le diría a Justin si me vio, y luego contestó el teléfono.-
Tu: chau. –lo único que hice fue corresponderle a la sonrisa del recepcionista.-
Fui caminando hacia el ascensor mientras cantaba en voz baja la canción “Just The Way You Are” de Bruno Mars.
-Fin tu narración-
Con Justin en su respectiva habitación.
-Narra Justin-
Estoy DEMASIADO aburrido. No hay nada que hacer… Ya se, podría bajar a hablar con el recepcionista, es muy amigable, aunque ya lo debo de tener ARTO, ayer me la pase TODO el día hablándole. Apuesto a que me ve y sale corriendo. ¿Qué más da? Mejor intento, a ver que sale…
Salí de mi habitación. La habitación 1230. Los números de las habitaciones de dividían primero el número de piso y luego un número de habitación. Por piso había 40 habitaciones. O sea que yo estaba en el piso 12 habitación 30. 1230. Me dirigí hacia el ascensor. Estaba un poco asustado. Eran muchos pisos, y esa era la razón por la cual NO bajaría por las escaleras, pero era la primera vez que usaba este ascensor sin tener a nadie al lado. Cuando estaba por el piso 3 más o menos escuché una voz. Una hermosa voz. Angelical. Yo conocía esa voz, pero ¿De dónde? Me puse a recordar, y me vino a la mente _______(tu nombre), pero no podía ser ella, ¿O sí? No sé, ¿Qué haría ella acá? El momento esperado llegó. Pase por el piso 1. Quedaban segundos para que se abriera la puerta. Por alguna razón esa voz me había tranquilizado y había hecho el horrible viaje en ascensor un poco más tranquilo. Se abrió la puerta y la vi. Estaba mirando hacia abajo. Entonces decidí hablarle.
Justin: que linda voz que tenés-Dije apoyándome en una de las paredes del ascensor.- ¿Alguna vez te lo habían dicho? –Era imposible no molestarla.-
Ella levantó la mirada. 
Tu: ¡Shit! ¡Definitivamente el peor día de mi vida! ¡Bieber, correte!
Justin: Uy, que humor... ¿Tanto me extrañabas? 
Tu: Fa, no te imaginás cuánto... –era obvio que su tono era sarcástico, pero quise seguirle el juego.-
Justin: y ¿A dónde vamos? –Dije mordiéndome el labio inferior.-
Tu: ¿Contigo? A ningún lado... –su expresión fue de asco.-
Justin: ¡Pero si me viniste a ver! –mi cara se volvió burlona. Quería molestarla…-
Tu: ¡Soñar es gratis Bieber! –Me respondió empujándome fuera del ascensor.-
Justin: ¿Y para que otra cosa vendrías? –ya ahí la miraba más serio. La joda había terminado. Necesitaba saber para que había venido. Era obvio que no era para verme. Pero la tentación de saber me comía vivo.-
Tu: ¡No te incumbe!
Justin: Si me incumbe, por algo te pregunto...
Tu: trabajo acá, ¿Contento? –Apretó el botón para subir. No vi cual era. Era lo que menos me importaba en ese momento. Las puertas se empezaron a cerrar por lo que puse mi pie en el medio haciendo que las puertas se abrieran nuevamente.-
Justin: ¿En qué trabajás? –Tal vez pensaría que lo hacía para molestarla, pero me daba intriga saber de que trabajaba.-
Tu: Ah, pero, Dios no sos, mi madre tampoco, así que no tengo porque andar dándote explicaciones justo a vos. –Me dijo molesta.-
Justin: ¿Qué te hice para que me trataras así? –Ya me estaba empezando a enojar. ¿Porque me trata TAN mal? No la entiendo. Ni siquiera me conoce…-
Tu: ¡Nacer!
Justin: Pero si ni siquiera me conocés.
Tu: Por eso mismo. No te conozco. –Eso en si, era cierto. No me conocía para que le agrade. Pero tampoco me conocía como para que me odie de esa manera.-
Ella solo cerró la puerta del ascensor y subió. Yo me quedé viendo a ver a que piso subía. Me quedé esperando y vi que el ascensor paró en el piso 4. Subí rápido, esta vez por las escaleras ya que por suerte no eran muchos pisos.
Comencé a caminar por el pasillo y de repente la vi. Estaba con los niños de la guardería. ¿Niñera? ¿Se avergonzaba de ser niñera? 
-Fin su narración-
Contigo en la guardería.
-Narras tu-
¡Agh! ¡Bieber me tiene las pelotas por el piso! Si, perdón por las malas palabras. Pero bueno, ¿Vieron que a veces cuando uno está con algunas personas no puede evitar sonreír? Bueno, a mí me pasa totalmente lo contrario. Cuando veo al gay reprimido ese no puedo evitar insultarlo. Solo me puse a jugar con los niños a ver si se me olvidaba un poco todo este horrible día.
Justin: ¿Así que trabajás de niñera? –Volteé.-
Tu: Ah, pero a vos cuando te dicen algo te entre por una oreja y te sale por la otra. –Dije mientras le hacía una trenza a una de las niñas.-
Justin: ¡Tu no me querías decir! –No por eso tiene que averiguarlo.- ¿Por qué te avergüenza ser niñera? –Ja, pobre. Piensa que no le quise decir porque me avergonzaba ser niñera. Lo que me avergüenza es que me vean hablando con él.-
Tu: No me avergüenza…
Justin: Y ¿Por qué no me querías decir?
Tu: porque no quería hablar contigo, pero, sin embargo, yo que vos si me avergonzaría…
Justin: ¿De qué? –Me preguntó confundido.-
Tu: De tu cara. –hice una cara como diciendo “lamento que de TODAS las caras del mundo a vos te tocara esa, pero bueno, toca cara por personalidad ¿No?”- Ahora te pido amablemente que te retires para poder trabajar en paz.
Justin: Wow, fuiste amable conmigo. Eso no me lo esperaba… Te ayudo.
Tu: ¡NO! ¡No quiero nada que tenga que ver contigo! Ya hazle un bien a la comunidad y desaparece.
Justin: ¿Y por qué me tratás así? Recién me trataste bien… -Para que te fueras PAJERO.-
Tu: Porque me quema que te metas en mi vida... ¡ES MÍA! –Dije gritando lo último.-
Justin: Dale. Si a los niños les encantamos juntos... – ¿Este que se creyó? Que a todo el mundo le cae bien, que recapacite ENSEGUIDA.-
Tu: Juas, ¿Por qué no le vas a babosear a tu novia? –quería cambiar de tema para que se vaya, además, me estaba empezando a poner nerviosa con su cuestionario.-
Justin: Ah, ya entendí. -¿Qué? ¿Qué quiero que se vaya? ¡SÍ!- Estas celosa... –jajaja, Bieber tendría que ser comediante en vez de cantante. ¿Yo? ¿Celosa de su novia? Pobre, debe de estar sufriendo ella, teniendo un novio como Bieber.-
Tu: ¡YO TE ODIO! ¿Qué parte de eso no entendés?
Justin: Todo. ¡No entiendo cómo me podés odiar! –Pues andá acostumbrándote, no todos te aman chiquito-
Tu: y ¿Todavía preguntás? No todos te aman.
Justin: si, lo sé. Pero todavía no entiendo ¿Por qué? –Respiré profundo. Me paré y fui hacia la puerta donde él estaba recostado.-
Tu: Sos un egocéntrico, no pensás en nadie que no seas vos, vos y vos. Vivís en tu mundo sin importarte lo que pase a tu alrededor, mientras vos estés bien, ¿No? Mirá, no me gusta ser así... Yo no soy Dios para poder solucionar todos los problemas del exterior, pero aunque sea contribuyo para disminuirlos. Vos solo pensás en chicas, y lo descubrí escuchando tus estúpidas canciones... ¡No me interesas, ni quiero saber nada de vos Bieber! –Wow, ahora que dije eso me siento mejor. Todos mis pensamientos salieron a la luz. Me desahogue por completo. Ya que ninguna de mis amigas me escucharía, a alguien se lo tendría que decir. No se hace cuánto tiempo me estoy guardando todo esto que siento hacia el.-
Justin: ¿Tan mal pensás de mí? –Si chiqui.-
Tu: pensé que lo había dejado bien en claro. Y si tenés algún problema, agarrá número y esperá a que me importe. Y una recomendación… Esperá sentadito. Ahora retírate por favor.
Justin: No. –Me desafió.-
Tu: Como quieras. –no me iba a seguir malogrando el día. Vivo entre varones. Toda la vida, tías, abuelas, mi madre, todas las mujeres de la familia repetían lo mismo. “ignóralos, son hombres, son inmaduros, vas a ver que después de un rato se cansan” se que suena bobo, pero con voz de ancianita sonaba más sabio… nunca lo había hecho, vamos a ver si esa frase que venía escuchando en mis 14 años de vida funcionaba de una vez por todas.-
Yo seguí en lo mío. De repente una dulce nenita de unos 4 años, cabello rubio, largo y lacio con unos enormes ojos verdes se acercó a mí. Estaba llorando. Solo le pregunté qué era lo que le sucedía. Para eso me pagan…
Tu: ¿Qué te pasa linda? –Le pregunté dulcemente.-
Niña: ¿Por qué se pelean Justin y tú? –aw, tan chiquita y ya conoce a gente gay. Que ternura. Por un momento, olvidé que había niños. Y yo que le dije todo eso al idiota con niños presentes.-
Tu: ¿Así que lo conoces? –Le pregunté casi afirmando. Era obvio, ¿Sino como sabría su nombre?-
Niña: Si, me gustan mucho sus canciones. –En ese momento miré a Justin que al ver a la niñita que lo reconoció se puso muy feliz.-
Mi voz era tierna, dulce, calmada. No podía hacerla llorar más.
Tu: ¿Ah sí? ¿Y cómo te llamas? –decidí, cambiarle un poco de tema. A ver si así se calmaba.-
Niña: soy Daniela.
Tu: aww, una de mis amigas se llama así. –Dije sonriendo. Luego la sonrisa se fue de mi cara al recordar la voz chillona de Daniela al hablar de la cosa esa que está al lado mío. Si, si, Justin. Lo miré algo enojada.-
Daniela: Pero ¿Por qué se peleaban? –ok, no funcionó cambiarle el tema. De todas maneras ¿Qué le iba a decir? Que ese niño al que ella ama es un completo idiota y ¿Romperle su corazón?, el de la niña, no me importa el de Bieber.-
Tu: no tiene importancia. Cosas de grandes –Le sonreí para brindarle confianza.-
Daniela: Ah, y ¿Tú también cantas? – ¿Cómo sabe?-
Tu: ¿¿¡¡Qué!!?? ¿Cómo lo sabés? –Dije nerviosa.-
Daniela: Solo pregunté, además las chicas lindas siempre saben cantar  –Ahora una niña de 4 años me saca una sonrisa. Definitivamente el día más extraño de mi vida.-
Tu: y tu supongo que sabes, si las chicas lindas saben... –creo que ya se le había olvidado la “pelea” que tuve con Justin.-
Daniela: pero yo soy pequeña. Cuando sea grande voy a cantar. –Dijo con una gran sonrisa en la cara. Nada me hacía más feliz que ver a una pequeña sonreír.-
Tu: me parece estupendo, siempre seguí tu sueño. Perseguilo, los sueños se hacen realidad solo cuando uno de verdad las desea con todo el corazón.
Justin: Never Say Never. –puso una sonrisa de tonto. ¿A caso escuchaba lo que hablábamos? ¿Él se está preocupando por algo? Y el día se pone cada vez más extraño.-
Daniela: Gracias :) ¿Sabes cuál es mi deseo en este momento?
Tu: ¿Dime?
Daniela: ¿Lo cumplirás? –Mientras no me pida que mami y papi vuelvan a estar juntos, no puedo hacer eso. LOL.-
Tu: Si es posible...
Daniela: Quiero que cantes una canción con Justin. –Sigue soñando. Y sigue. Y sigue. Hasta que seas vieja y eso se valla de tu mente. LOL. Joda.-
Tu: ¡¡¿¿Qué??!! ¿Por qué? Si querés canto una contigo, ¿No te gustaría más? – ¡Que diga que si por favor! ¡No quiero cantar con él!-
Daniela: por favor. Una con Justin. –esta niña me está empezando a caer mal. Tan tierna que se veía…-
Justin tenía una sonrisa enorme en la cara. Baboso…
Tu: muy bien. –Suspiré. Sé que me voy a arrepentir de eso en cualquier momento.-
Justin: *si :) las cosas cada vez me salen mejor*
tu: Tu, Bieber, veni. –dije esas palabras con desprecio y asco.-
Justin: ¿Sí? –ya me di cuenta que sabia para que lo llamaba, solo se hacia el idiota mientras sonreía bobamente.
Tu: Cantarás conmigo.
Justin: ¿Me estás avisando o me estás obligando? –Volteé los ojos.-
Tu: Te estoy diciendo que te apures que no tengo todo el día. /Lento…/
Justin: Wow, tu emoción brota de tu piel –No me va a enojar. Mi día no puede ser peor ya.- 
tu: y ¿Cuál cantamos? –Dije con las mínimas ganas.-
Justin: ¿"Lucky"?
Tu: ok. 
Justin: ¿Te sabes la rutina? Ya sabes, la que hacen en Glee. – ¿parezco tonta que no veo televisión? ¿Piensa que vivo en un agujero? Imbécil.-
(si no lo conocen mírenlo : http://www.youtube.com/watch?v=7Tt2u-S7NTs y escúchenla mientras leen esta parte. )
Tu: Si, tocamos la guitarra juntos y luego cantamos… Y blah blah blah...
Justin: Te ves re animada – su expresión sarcástica no fue de mi agrado… Bueno, también, estaba en lo cierto. Tenía menos ánimos…-
Tu: Bueno Bieber, apurate y ponete a hacer la única cosa que te sale un poquito bien.
Justin empezó a cantar mientras yo lo miraba. Tocó su turno y me tocó cantar a mí. Llegó el estribillo y pasó justo lo que temía. Me perdí en sus ojos. Cuando digo “perdí en sus ojos” me refiero a que fue como si el mundo se perdiera. Solo quedáramos él y yo. No sabía lo que hacía. Ni siquiera sabía lo que cantaba. El se dio cuenta y solo sonrió. Su sonrisa era perfecta. Cada vez estaba más y más cerca de mí. Yo seguía perdida en la infinidad de sus hermosos ojos color miel. Terminó la canción y muchas personas de afuera empezaron a aplaudir. Ahí reaccioné. Por suerte. ¡ESTUBE A PUNTO DE BESAR A BIEBER! ¡Diugh! En este momento amo al mundo.
Todos se fueron y quedamos yo los niños y Justin. Pensé, ¿Por qué no se va? A mí me pagan por cuidar a los niños, no a Justin.
Tu: Ya ahora vete. –dije sin mirarlo mientras jugaba con otro de los niños.
Justin: Ya me di cuenta divina... –otra vez. ¡ME TIENE ARTA!-
Tu: ¿Cuenta de qué? – me daba intriga…-
Justin: Que te perdés en mis ojos… 
Tu: ¡Juas! –No le iba a decir que sí. Lo odio. Se aprovecharía de eso. -
Justin: Sentate. –Me ordenó.-
Tu: ¿Para qué? –Lo desafié.-
Justin: ¡Sentate! – ¡Hola! Soy una persona que hace lo que se le canta la gana.-
Tu: ¡Vos no sos nadie para mandarme!
Justin: ok, mandate vos misma a sentarte. –Lo que dijo no tubo sentido, solo me senté para que dejara de joder.-
Tu: Ya, me senté ¿Ahora qué?
Justin: Mirame. –solo sabe mandar… me lo imaginaba de una estrellita de Hollywood…-
Tu: ¿Por? –Lo volví a desafiar.-
Justin: ¿Podrías hacerlo por favor? –voy a terminar esto rápido. A ver si se va…-
Tu: Ya, te miro.
Justin: A los ojos. –Pesado.-
Obedecí sin ánimos y lo miré a los ojos. El sonrió tiernamente. Luego hizo un movimiento para correr el cabello de su cara y luego pasó de nuevo. Me perdí en sus hermosos ojos. Es que era simplemente IMPOSIBLE. Dicen que cuando miras a alguien en los ojos se veía la sinceridad de las personas. Cuando lo miraba a los ojos sentía a un hermoso chico canadiense que solamente es un chico normal. Y se preguntarán cómo se eso, bueno, fácil, viví 3 putos años aprendiendo sobre él contra mi voluntad. Por suerte reaccioné a tiempo, justo cuando nuestros labios casi se rozaban.
Tu: ¿Qué haces Bieber? ¿Estás loco? –Sí, esa pregunta la respondí sola en el momento. Si.-
Justin: Te demuestro que te perdés en mis ojos. –Se hizo el agrandado.-
Tu: Y como podes saber eso – Estaba furiosa. ¿Cómo se atreve a hacer eso?-
Justin: Fácil, casi me besas... Y no me detuviste antes... –La verdad fue astuto. Tenía razón, pero nunca lo iba a reconocer. ¡JAMAS!-
Tu: ¡Pff! ¡Eso no tiene nada que ver! –ya me estaba poniendo nerviosa…-
Justin vuelve a poner su sonrisa y yo nuevamente me perdí en sus ojos, pero reaccioné  rápido, antes de que empezara con su “jugada”.
Tu: ¡Deja de hacerlo! –Grité molesta.-
Justin: ¿Hacer qué? – Se hizo el idiota. Era obvio que sabía a qué me refería. Solo quería joderme la existencia. Bueno, más de lo que ya me la jodió.-
Tu: ¡Eso! ¡Mirarme con esa cara! –Puse cara de asco y señale su cara con mis manos.-
Justin: ¿Por qué no solo admites que te perdés en mis ojos? -¿No se va a cansar? Bueno, yo tampoco. Que espere sentadito a que deje de negarlo.-
Tu: ¡Porque no me pierdo! ¡Estoy bien ubicada! –La verdad, tendría que ser actriz. Actúo de verdad bien…-
Justin: ¿A si? -con voz sexy-
Otra vez puso su cara.... Pero hice lo posible para no mirarlo.
Justin: ¿Por qué miras para abajo? ¿Acaso no me querés mirar? -con voz sexy-
Tu: ¡Callate! ¿Te podes retirar? Tengo que seguir trabajando.
Justin: Ya que lo pedís así, ¡NO! –que amable… sarcasmo ¬¬’ -
Tu: ¿Qué tengo que hacer para que te vayas?
Justin: Besame y me voy...

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
¡CHAN! ¿Qué le dirás a Justin? Las dejo con la intriga. Perdón si les parece un poco corto. Pero es que hoy día no tuve mucho tiempo. De verdad lo siento. Bueno, muchas gracias a todas las que leen la novela y a todas las que comentan, porque, por ustedes hago esta novela. Para que la disfruten :).
Bueno, Mañana les subo otro, y cuando pueda les hago un maratón. De seguro el fin de semana les hago alguno. Sin falta. Y si llego a mas de 5 seguidoras, les prometo maratón sábado y domingo. ¡Doble maratón! Jajaja, bueno, principalmente gracias a todas. Las quiero mucho.
Julii♥

2 comentarios: